jueves, 25 de septiembre de 2014

ExisteS

Las palabras, aun siendo bellas, no logran traspasarlo todo. Hay rincones escondidos y cimas altísimas en dónde ni las letras ni el sonido pretenden despojarse de su significado. Hay galaxias, algunos las han visto, otros solo estudiado, que, ni siquiera gozan de la existencia fonética de nuestro lenguaje.
Son tantos los sueños que no consiguen ser trasmitidos que a veces se acuerda una de que soñar solo nos sirve para creer que pueden dejar de ser solo sueños. Y, otras veces, hasta hacen las palabras, del viento intento, del intento, deseo, del deseo, realidad. Pero de estas últimas ya no nos quedan testigos. Les trataron de locos y también de hacer uso de la magia negra. La brujería, aun hoy, es castigada de múltiples formas. Ya no quedan héroes ni julietas, tampoco nos quedan filósofos ni filosofía, ni ética ni moral, y mucho menos cortesía. De tan poco que nos queda que ni hay lengua ni poesía.
Y sin embargo, existen las letras, la purpurina del corazón, la ruptura de barreras, hacer sonreír al desamor. Existen las palabras, la bella voce y la infidelidad por diversión. Existe la música, la melodía y el soneto, la reencarnación de la poesía. Existe el miedo y el autocontrol, la fugaz victoria de tu beso y un adiós. Existe el relato, un cuento y un final, también el inicio de ésta canción. Existe la derrota, la pérdida y las cicatrices. También existe el amor. Existe el lenguaje, la fuerza y la firmeza de luchar por unos derechos por los que muchos antes ya lucharon y que muchos otros aplastaron. Existen las barreras, es cierto, yo las vi y las veo cada día, algunas son grandes murallas y también son tanques militares, otras, en cambio, son solo fachada del alma, pero aun así, también existe el valor de romperlas, el hacha y el lápiz, las mañanas de amaneceres soleados y el zumo de melocotón.
Cielo, tu solo acuérdate de que entre tanta controversia,  existe mi voz y tú no la oyes, pero créeme, existe mi voz.
Existe mi voz.
Existe mi.
Existe.
Existe
ExisteS





Margalida

viernes, 12 de septiembre de 2014

El arte del pintar

Y vendrán las letras a mis manos, las palabras a mi pensamiento. Y callarán los gritos del silencio, la filosofía barata de la calle veinte dos cerrará sus puertas.
Y tú, eterna viajera, dueña de tus pasos y esclava de tus páginas, encontrarás la belleza, la efímera primero, pero también la eterna, cogerás su vuelo y anhelarás sus besos, volverás tu cabeza para ver un sí quiero. Perderás tu locura y cosecharás lo cuerdo, hasta que los locos regresen a dormir en tu templo.
Andarás descalza, quizás con miedo, pintaras los muros del corazón que el tiempo borró de nuevo, oirás los gritos de algún naufrago que intentó escalar tus huesos, pondrás tapones a las voces del ensueño, construirás un mundo para reír primero.
Morirás de frío por luchar a favor del fuego, caerás mil metros y remontarás quinientos, los quinientos restantes los volarás dentro de un beso y añadirás millones a los metros dejados, los regalarás a los náufragos que escalar no quieren para que, desde su lado, también pinten el muro y, encontraros más tarde con el pincel sangrando y el amor ya pintado.     



Margalida,
Dedicació a “Ama y ensancha el alma”- Extremoduro