viernes, 28 de abril de 2017

Mujer diamante, a pesar de los océanos.


Amor y Amar siempre a esa vocal de quererse,

de fumarse a los prejuicios en papel del miedo.



A pesar de los océanos sigo siendo la mujer diamante,

poseo un corazón duro con un alma frágil.



Hoy perdí la cuenta de las veces que he esperado que dejaras de dolerme.

Será que me acostumbré a vivir con brillantes en los ojos,

y cero billetes de esperanza en la garganta de mis labios.



La lluvia y la isla norte aún esperan tú invitación de boda,

creo que a mí me resultaría suficiente con la invitación a tus besos sin los muros,

sin abrirme las heridas empezadas en ayer,

sin los quédate en mi cama pero no en mi piel,

sin mi amar derrochándose en tu desamor.



A pesar de los océanos, a mí me resultaría suficiente con un tú y un yo haciéndose nosotros.

Y,

nada más,

absolutamente,

nada

más.


Margalida Garí Font


miércoles, 19 de abril de 2017

Mi querida República Dominicana...



República Dominicana, diecinueve días después, sigue atragantándose en mi nostalgia y así será para siempre, como también digerir Perú es, aún hoy, tarea catalogada de imposible.
Mi cabeza ve pasar miles de momentos, imágenes y sensaciones a la velocidad de la luz. Todo forma parte de mí, secretamente mío y eso me enorgullece infinitamente.
Cuatro enfermeras de diferentes puntos de España. Jamás nos habíamos visto y de repente, los hilos se cruzan y acabas teniendo a cuatro amigas que tienen el mismo secreto que tú. Un secreto compartido, República guardada en el corazón.
Una enfermera nativa, Altagracia, que nos enseñó la belleza de la vida, la injusticia de la muerte pero el hacerse fuerte cuando la tienes de frente y, por supuesto, que una es enfermera por amor o, de lo contrario, nunca fuiste enfermera.
Las personas del país, ¿qué decir de esa gente?
No hay palabras para describir que se siente cuando alguien con pocos recursos económicos (a veces nada de recursos), decide hacerse promotor y promotora de salud gratuitamente para ayudar a su pueblo a prevenir enfermedades y promover la salud de todo el pueblo. A pesar de las adversidades, de la falta de motivación que todos podamos tener en algún momento, a pesar de la frustración, a pesar de los escasos medios…allí siguen, contra viento y marea. Esos son los verdaderos héroes y heroínas del siglo XXI.
No hay palabras para decir que se siente cuando entras en un hogar, su hogar, y ves que lo único que tienen es un colchón húmedo en dónde duermen cinco o seis personas, una cocina oscura para cocinar arroz con guandule y carne (el más afortunado) y, aun así, te invitan a pasar y te ofrecen un té o Coca-Cola, y eso supone gastar su, quizás, último peso y aun así no te dejan ir sin que hayas aceptado ese traguito de té y la compañía de sus historias.
Para los niños y niñas del país, para ellos tampoco tengo más que palabras de amor. Esos niños y niñas que te abrazan haciendo un precioso cuadro con diferentes tonos de piel, que te preguntan sin cesar y no saben que la admiración viene servida en nuestro vaso cuando son ellos quienes nos lo ofrecen.
Sinceramente, para mí, ellos y ellas, siendo los más pequeños, lo hacen todo gigantesco. Y nos desgastan el corazón de tanto quererles incondicionalmente, a pesar de la distancia y del paso del tiempo tendremos el corazón gastado para siempre. Felizmente gastado.
Mi reloj de mano sigue hiendo seis horas atrasado respecto de la hora española porque soy incapaz de hacer callar al tiempo. A su lado duerme la pulsera que compartimos con las niñas de Mundo Feliz, también incapaz de quitármela no vaya a ser que ellas lo detecten y se olviden de mí.
Y aun no sé qué es lo más bonito de toda esta historia si el pedacito de corazón que República ha robado o si la esperanza de haberlo reconstruido con otro pedacito, el de su propio corazón.


Margalida Garí Font

Foto: Batey Antonci. Sandra, yo y una princesa.            


PD: Amaia, Sandra, Tamara, Altagracia, Ana, Monei, Dr. Mejía, Crisly, María, Oveidi, Ibelise, Alexandra, Angélica, Rosa, Martina, Vanesa, Yesica, Johanna, Roselín, Nairovi, Elena, Jeni, Sor Carmén…y a todos los demás, GRACIAS.

miércoles, 12 de abril de 2017

Poesía es pasado



Vayamos a bajarnos de la poesía,
que las palabras acaben en paréntesis
y que mañana por la mañana siga siendo hoy por la noche.

Vayamos a fingir que el amor jamás se nos pasó por la cabeza,
que la cicatriz de nuestro pecho es solo tinta que amortigua una caída.

Vayamos a fingir que las normas de tus besos
acaban dónde empiezan los labios de Lucifer.

Pudimos empezar desde los puntos finales
y esperábamos siempre a que nos vencieran los suspensivos.

Vayamos a creer que éste es un punto y aparte
y que las pestañas aun lloran porque vieron llorar al mar.

Y verás, tú conseguiste hacerte armadura
desconfiando hasta del silencio que callaron mis ojos.
Y verás, yo también fui armadura y,
 sin embargo,
me rompí en la primera visita de tu nostalgia a mi castillo en ruinas.

Y ya no hay vayamos que vayan
ni distancias que no duelan cuando se abren las costuras de los recuerdos de un pasado que nunca venció a nuestro presente.

Pero mi mar aún se acuerda de tus pestañas
y mi poesía no para de escribirte letra tras letra
como si con las heridas del pasado
ya no fuera suficiente para sangrar todo tu olvido. 


 Fotografia: MJ Salas. 
https://www.facebook.com/MJ-Salas-Fotografia-147892708641781/

sábado, 8 de abril de 2017

T.Ú



La saliva de tu boca es la muerte placentera de la mía.
Tus manos acechando a mi cintura son el atajo más rápido para desnudar hasta la piel.
Lo confieso, una sola mirada tuya es el sinónimo más exacto de la palabra desarmar,
Tú lo sabes, yo también.
Hay palabras que los diccionarios no entienden,
hay corazones que nunca se dejan de romper.

Ya no recuerdo ningún lunar de tu cuerpo que no acabara amado por el mío,
que cuando es el alma quien participa todas las heridas cierran con sabor de rosas.
Aprendimos que entre la purpurina y las espinas solo hay un cambio de perspectiva,
que los labios también duelen cuando sangran amor con desamor de postre.

En cuanto a mí, siempre te lo dije,
derretirme es acabar navegando en tus brazos,
placer es emborracharme debajo de tu sonrisa,
querer que me retengas con todas tus fuerzas,
engañar a mi yo más salvaje y a todos los sin ti de ayer.
Es por eso, amor,
 que amarte nunca se me ha dado bien y,
aun así,
tú.
Y tu piel,
domesticáis toda locura.
Toda
mi
locura. 

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