viernes, 19 de diciembre de 2014

Juegos de palabras

Escupir, vomitar, extraer, quitar, extirpar, regalar, arrancar, desprenderse, matarse.
Enloquecer, descabellar, delirar, visionar, emborrácese, descolorar.
Querer, estimar, amar, encariñarse, ilusionarse, sentir.
Beber, emborracharse, nublarse, enjugar.
Irse, marcharse, alejarse, adiós.
Té, infusión, brebaje.
Mirar, ver, luz.
Escribir.
Amor.
Tú.
Tú, amor, podrías escribir con tan solo mirar la taza del y infundir un adiós de los de emborracharse, de los que te hacen sentir y enloquecer hasta matarse.
, amor, sabes escribir y ver en una infusión del corazón lo que en un alejarse se traduce con la belleza del beber, palabras como amar dejarían de descolorar la pintura que desprende el cantar del  ruiseñor.
, amor, deberías escribir al mirar de separar el brebaje de una tarde del marcharse de su flor, deberías impedir nublarse al jardín que de tanto ilusionarse ya empieza a delirar para empezar a vomitar te quieros del corazón.
, amor, confías en escribir que al irse a dormir el soñador y enjugarse por completo su razón, se dará comienzo al estimar que junto al querer será una sutil forma de empezar a descabellar y regalar cualquiera que sea su ilusión.
, amor, tienes por costumbre escribir que el encariñarse es sinónimo de ilusionarse cuando sería fácil visionar que no hace falta escupir para quitar ni arrancar para morir. Que con tan solo amar ya se puede vivir.
, amor, sabes que no es fácil escribir sin un emborrácese, sin, sin querer, extraer del corazón toda razón y de la razón desprenderse.

, amor, quieres escribir pero solo consigues extirpar algunas letras y una oración, sin tan siquiera conseguir, hacer escuchar a tú lector. 


Margalida

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Tú, mi tiempo.

Que tendrá el tiempo que se adelanta a tantos poemas y a tantos relatos.
Que tendrá el tiempo que nos cambia y nos muestra por dentro.
Que tendrá el tiempo que ni devuelve segundos ni regala minutos.
Que tendrá el tiempo que nos ablanda y endulza, que nos desencaja el café del corazón.
Que tendrá el tiempo que aún nadie ni nada goza arrestarlo y sumarle silencios al tictac de su reloj.
Que tendrá el tiempo que nos devuelve las dudas, las preguntas, el sentir.
Que tendrá el tiempo que no es capaz en un beso no dado dibujarlo eterno.
Que tendrá el tiempo que cautiva a músicos, matemáticos, filósofos y literarios hasta extirparles toda cordura.
Que tendrá el tiempo que nos embellece por dentro y nos arruga por fuera.
Que tendrá el tiempo que marchita las primaveras y las desmarchita en invierno.
Que tendrá el tiempo que se graba dentro de tus ojos, mar dónde me pierdo y callo.
Que tendrá el tiempo que nos lo da todo, excepto tiempo.
Y , ¿qué tendrás tú qué me quitas el tiempo?


 Pero hoy callo, hoy tiempo, soy cobarde y me callo. 




Margalida Garí Font

martes, 11 de noviembre de 2014

Desllueve con el corazón

Llueve, ya llovió, lloverá y, por supuesto, desllueve.
Soledad, luz tenue y una pluma.
Imaginación. La mía, pero contigo.
Ahora, y de repente, diluvia y un beso.
Tú olor, después la risa. La mía, la nuestra, tu sonrisa.
Improvisación es el nombre de un poema sin métrica, ni ley ni fonética.
Me miras, me pierdo.
Piensas y pienso, pensamos.
Despensamos y borramos. Tú. Yo. Idealización.
Música y pintura dentro del corazón. ¡Moisés, ahora habla!
Te Quiero es demasiado viejo, el ahora se llama olvido.
Somos los que aún viven. Aquellos que creen creer.
Supervivencia, gemela de la Existencia. Tú. Yo.
Tú olor, después la risa. La mía, la nuestra, tu sonrisa.
Te giras, te vuelves, y dudas.
Supones que caminas pero corres. Y, de repente, sigues quieta.
Quieres y dices que puedes, después apagas tu mirada y ya llueve.
Me pierdo, me miras.
Un beso.
Olvido.
Después la risa. Tú sonrisa.
Martes de invierno y domingos de hielo. Tú olor.
Letras, palabras, un poema.
¡Moisés, ahora habla!
Desllueve, me piensas, dudas, me anhelas. Te Quiero y vuelvo a ser vieja.
Si alguna vez me oyes, corazón, grita.
Si alguna vez gritas, corazón, que no sea de silencio. Que no llueva, que te sienta el grito y que
éste crezca.
Si alguna vez, corazón, haces que crezca el grito, sigue.
Si alguna vez, corazón, sigues, no vuelvas.
No vuelvas, corazón, que aquí
a veces,
aún llueve.
Corazón, a veces, llueve.

Y el corazón contestó:
Pero volviendo también desllueve.


Y volvió. 




Margalida Garí Font

domingo, 2 de noviembre de 2014

Los corrientes

Erróneamente pensamos que las grandes historias son las que se merecen el primer puesto en nuestra lista de prioridades. Las que hay que leer o escuchar primero.  De las pequeñas historias uno sabe bien poco, “dicen por allí”, “eso a mí también me ha pasado”, “es normal, cálmate”, “no me escuchas, solo mantienes la mirada”, ¿y tú que sabrás de amor, de amistad, de trabajo, de la vida?”…
El cubo de ropa sucia está lleno de pequeñas historias que nadie quiere escuchar y que deben ser escuchadas. Sólo hay un Leonardo cada mucho tiempo, personas corrientes, en cambio, nacen todos los días. El sentido de la existencia, de la vida o de lo que uno quiera llamarlo, difiere dependiendo del individuo. Para Leonardo la respuesta estaba en el arte pero tampoco la encontró, para Pitágoras estaba en el número, Homero buscó en la poesía y Napoleón hasta miró en las “Indias”. Pero, ¿y para un carpintero, una prostituta, un campesino, un abogado, un enfermero, un “nini”, mis padres, mi vecina, o un lagarto?
Esas son las pequeñas historias, las que también hay que explicar y a los “corrientes” es a quién dedico mi literatura, si se le puede llamar así. Porque ellos importan, nos definen y, sobretodo, ansían escucharse.
Yo soy una “corriente” y aunque gozo con las grandes obras también me siento atraída por las menos gigantes, las cotidianas, las perdidas…las olvidadas.
Mis abuelos, los cuatro que tengo la suerte de seguir conservando, tienen chispas en los ojos cuando me cuentan sus hazañas de juventud, sus milis, sus adolescencias de fiesta, y la de mucho trabajo bajo al sol, sus primeros amores, sus últimos, sus bicicletas, sus vestimentas del domingo, y la del lunes, sus pinta labios rojo que había que borrar antes de que la madre les viese, sus penúltimos puros, sus lunas de miel y sus corazones blanditos. Lo guapos que eran (y que para mi siguen siendo), sus cotilleos, sus fugas de casa, sus vueltas antes de las 20h, sus refugas a las 21h, sus primeros coñac, sus primeros besos, sus carta de amor, y desamor, sus entonces, sus tiempos, sus vidas, sus Da Vinci diarios.
Esas son las historias que, desde mi punto de vista, hay que explicar, las que no hay que dejar envejecer ni morir. Deben ser escritas, junto con las nuestras y las de la prostituta, mi vecina y mis padres. Todas, absolutamente todas, deben escribirse. Y escucharse, y reescribirse, y reescucharse. 
Ese es, lo que para mi, es el sentido de la vida, explicar, grabar, leer y sentir quienes fuimos y somos. Porque todos somos diferentes pero, todos, también, somos iguales. Tenemos los mismos cuentos, sentimos el mismo amor, el desamor, el engaño, la amistad, la traición, el logro, la realización, el fracaso, las metas, la ilusión, la madurez, la vejez y hasta la muerte.
Y yo no puedo pasar por este mundo sin dejar grabado un pedacito de nuestra historia. Me leas o no, a ti también ya te estoy escribiendo y tú ya eres memoria. La nuestra, la diminuta y la que importa.





Margalida Garí Font,

Hagamos de lo corriente lo asombroso.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Àmbar. Part III

                     Només entrar la Zoila va demanar a la cambrera dos whisky coles i se’n va anar ben enmig de la pista de ball a moure l’esquelet d’una forma precisa i coordinada, gairebé semblava la nota clau de la peça musical que s’escoltava a la sala. La Zoila sempre havia estat molt bona ballarina, va pensar l’Àmbar que, per altre banda, semblava esser el piló base de subjecció de la barra. A ella li agradava més escoltar la música que ballar-la però al Madison la música era comercial i va optar per demanar uns taps de suro a la cambrera que no aconseguiren alleugerar-li del tot la metralla sonora del seu cap.

- Ets nova a la ciutat veritat?- Va preguntar-li un jove d’uns 25 anys que anava massa arreglat per el gust de l’Àmbar- No..ho dic perquè em crida l’atenció que t’hagin deixat entrar aquí amb aquets texans tan foradats, a una noia de la ciutat ni se l’hi hagués passat pel cap provar-ho.

- Els porters estaven ocupats amb la meva amiga, s’hi han quedat embadalits i hem aprofitat l’oportunitat. Sigui com sigui, no hagués anat a vestir-me d’una altre manera. Veus que vulgui semblar un empresari de merda com tu? – va dir l’Àmbar.- 

- La veritat és que els teus texans m’agraden- va continuar el jove- però et falta simpatia maca. Em dic Xavier, un plaer. 

- Àmbar. Adéu. 

L’Àmbar va agafar la Zo pel braç, de nou, i li va dir que haurien d’anar pensant on dormirien aquell vespre. La Zo ja anava grogui i en prou feines s’aguantava dreta. En quin moment l’havia aconseguit a la porqueria que s’havia fotut? L’Àmbar no l’havia perdut de vista ni un minut però ella sempre acabava tinent el que volia, de petita també l’hi ho feia. 
La Zoila estava prima perquè en prou feines es posava res a la boca que no fos tòxic però era alta i l’Àmbar era més aviat petitona. El pes de la seva amiga la feia zigzaguejar els carrers valencians i no aconseguia avançar més de dues cantonades cada 30 minuts.  

- Àmbar- va dir una veu coneguda des de el seu darrera- Em sembla que així no arribareu mai al lloc on estigueu d’hostes, va que t’ajudo. Tinc la moto aparcada rere aquest cotxe. 

- Serà possible, quina part de l’Adéu no t’ha quedat clar abans, Xavier?- contestà l’Àmbar just al moment en que la Zoila queia a terra completament dormida.-

- Em penso que tens poques opcions millors però com vulguis. Jo ja marxo així que passa-ho bé fent de “Hulk”.- Va dir-li el Xavierja girant-se cap a la moto. 

L’Àmbar es va quedar com pensativa, realment estava limitada, i a aquest paio no el coneixia de res però si d’alguna cosa tenia pinta no era ni de violador ni de macarra, sinó més aviat d’un pardalet.

- Espera’t!- va cridar l’Àmbar- et deixo fer una obra social per el teu currículum  i acompanyar-nos. 

- Quins collons!- digué el Xavier- definitivament no ets Valenciana noia, i dubto que siguis de cap lloc amb aquesta amargor que et xucla. Va, posa la teva amiga entre els dos i així no fotrà de cap a terra. On anem estimada i amable passatgera?- va preguntar a l’Àmbar amb ironia. 

- Doncs on vulgui, senyor taxista de carrer, no tenim ni lloc ni destí per dormir, només aquestes dues bosses de metre i mig  que ens faran perfectament de coixí- respongué l’Àmbar-. 

- Perfecte, us presentaré la Mica, la meva gossa.- va dir el Xavier donant gas a la moto i deixant els taps de suro que l’Àmbar encara portava a les orelles a rere., 

L’Àmbar no havia pogut ni respondre quan va veure que l’agulla de velocitat marcava els 90km/h enmig de la llumejaria artificial de la ciutat valenciana.  
Al final el Xavier no seria tan pardalet com li havia semblat... 



domingo, 5 de octubre de 2014

Àmbar. Part II

                Feia molt de temps que no tenia noticies de la seva ex millor amiga, la Zoila. N’havia escoltat els rumors, havia ingressat a varis centres de desintoxicació per alliberar-se de la seva addicció a la cocaïna (sense èxit), havia estat a diferents judicis per robatori, s’havia quedat prenyada (això sí que no ho podia entendre de la Zoila, ella sempre havia dit lo molt que odiava els nens!) i, finalment, per acabar-ho d’adobar, també es deia que es prostituïa quatre cops per setmana al local del Joaquim, el vell local del Carrer París. Amb altres paraules, la Zoila havia venut tota la seva vida i tots els que l’envoltaven per una dosi de merda en pols que en el millor dels casos encara conservava el seu color blanc fi. Això l’Àmbar mai li havia pogut perdonar i per aquest motiu se’n havia allunyat cada vegada més.
-          Què passa Zo?La coca valenciana és més barata?O potser i tens un altre nen per allà?
-          Ei nena!Talla el rollo! La meva mare ha mort i vaig al seu enterrament.
-          Ho sento, però no ets una filla prodigi com per no matar-la d’un disgust.
-          Àmbar, t’estàs passant tres pobles. Ho sento val?Sento haver-te deixat plantada la nit de Sant Joan per ficar-me al llit amb aquell camell. I sento no trucar-te l’any passat per l’accident del teu germà gran, sento les paraules del meu aniversari, era un gram pur Àmbar! I, sento molt, tirar-me el teu xicot. Però és aquesta merda nena, de veritat. Em menja el cervell i em fa fer coses, coses que no vull fer. Em posseeix. I mira el que tinc, la Bòfia al darrera durant 24h, una filla que ni conec i se’n en cuida el seu pare que és camell, una mare que ha mort odiant-me i el gran nombre d’igual a zero d’amistats. No creus que ja ho pago a la meva manera?
-          Està bé. Vols un cigarro? No és la teva pols però ajuda a passar els disgusts.
-          Gràcies, vols venir a l’enterrament de la mare amb mi? La poli hem dona permís per estar-me fora nou dies, ja saps, tenen en compte el meu estat anímic (que no és depressiu com ells diuen) i la gran quantitat de papers que hauré d’arreglar amb la família (que, per cert, no m’hi parlo i ho arreglaran tot ells solets). El que vull dir és que tu tampoc penses tornar en nou dies a casa teva perquè la maleta que portes no és la d’un viatge turístic i necessitem tornar a ser amigues Àmbar, que et trobo a faltar. Podríem fugir juntes després de la cerimònia de la mare. Podríem anar a Mèxic, o a Bolívia, allà no necessitem parlar anglès. Què em dius?   
-          D’acord, però si em tornes a vendre per una merda en pols, cada una farà el seu camí i, aquest cop, definitiu. I per l’anglès no et preocupis Zo, al carrer tots parlem el mateix idioma.  
-          Ja veuràs el pare quan ens vegi juntes, em prohibirà veure a la mare (ex mare).
Es van posar a riure les dues a l’hora.
Pel camí la Zoila es va quedar adormida i l’Àmbar va continuar l’escriptura. Estava segura d’una cosa, si es quedava amb la Zoila tindria problemes a curt i a llarg termini, sempre els tenia, però si no s’hi quedava ella sola també se’ls cercaria i millor tenir una amfitriona per anar pel mig. Qui sap, va pensar, potser al final es feien les dues metgesses i  vivien a Rússia de puta mare. Va esborrar el pensament gairebé a l’instant, hi havia coses que, senzillament, eren estadísticament molt poc probables i col·loquialment impossibles.  
Unes vuit o nou hores després les dues amigues desembarcaven a València.
El pare de la Zoila l’esperava fumant dins el cotxe amb cara de pomes agres i unes ulleres impressionants de no haver dormit bé des de feia dies. Quan va veure la seva filla simplement va alçar el dit índex apuntant a l’Àmbar i va dir molt seriós: “Ella ni que em matin  puja al cotxe Zoila, que ja en tinc prou amb un diable a casa!”. “No et preocupis pare, respongué la Zoila, vindrem caminant a l’enterrament.”
El pare de la Zoila va tancar la porta i va marxar. Havia aguantat massa coses durant aquets últims anys, veient com la seva dona es consumia més cada dia intentant fer redreçar una filla que mai més torneria, deixant tots els diners que havia estalviat perquè aquesta tingués un bon futur dins el despatx de tretze centres de rehabilitació i cinc custòdies, intentant allunyar-la de l’Àmbar i la seva panda de ionquis. Hi havia deixat la butxaca, el seu matrimoni, les llàgrimes, el cor i l’ànima rere la Zoila i ja n’estava fart, cansat i vençut. La Zoila ja no seria més la seva filla. Renunciava a la seva pròpia filla perquè volia poder, almenys, acabar la seva vida amb pau i amb amor. Tot l’amor que la Zoila li havia xuclat del cor.
Quan l’Àmbar i la Zoila van entrar a l’església es va fer un silenci general i després un remoreig de veus exagerat que fins i tot el sacerdot va notar i dissimular amb una pregària addicional. L’àvia de la Zoila va alçar la veu amb els ulls plens de llàgrimes i va dir cridant:
“Vosaltres dues sou satanàs i no hi teniu cabuda dins la casa de Déu!Deixeu-nos en pau d’una vegada!Que no en tens prou Zoila amb la mort de la teva mare?Ens has de matar a tots els altres també?”
L’Àmbar va agafar la Zoila pel braç abans de que aquesta pogués respondre i la va treure de l’església just al moment en que començava a ploure de valent. Sabia que la seva amiga encara estava en estat de xoc i que quan tornés en sí només voldria anar a buscar una cosa, cocaïna. Així que es va estalviar preàmbuls i es va dirigir a la discoteca Madison. Aquesta nit haurien de sortir de festa i desconnectar.  


jueves, 2 de octubre de 2014

Àmbar. Part I

PART I

El pitjor pels seus pares no fou quan va decidir mudar de roba i començar a utilitzar aquella d’un únic color, el negre. Tampoc fou quan es va començar a perforar les orelles amb un rang estadístic de quatre per dos, ni els llavis, el nas o la guixa. El pitjor tampoc va ser, tot i que aquí hi va haver un abans i un després profund i silenciosament delictiu, quan es va omplir el braç esquerre de tatuatges i després va continuar amb el pit i la cuixa dreta, els dits d’ambdues mans i, fins i tot, la planta dels peus. El pitjor per els pares de l’Àmbar va ser quan amb quinze anys els va informar que marxava de casa perquè “n’estava fins els ovaris” de la seva poca habilitat conjugal i del pastís de llimona de la mare.
-          Nena, però què parles! No duraràs un dia sola pel carrer!I hi ha molt de boig per enmig. A més, encara no tens divuit anys, com collons penses marxar?
-          Doncs com tu mare, per la porta.
El pare es pensava que era un altre d’aquells brots psicòtics que últimament no deixaven dormir bé a la seva nena petita. El pare encara la tractava com una nena petita però l’Àmbar havia canviat exponencialment en els últims mesos, es saltava les classes ( totes), passejava amb molts nois diferents, vestia gòtic, no menjava gaire, o gens, fumava marihuana i bevia ron del barat.
A l’Àmbar tan se li’n va fotre que els seus pares estiguessin preocupats quan va fugir de casa amb una motxilla rovellada a l’esquena i a sobre d’una escúter vella. Feia massa temps que els seus pares també se’n en fotien d’ella, va pensar quan s’allunyava.
L’Àmbar es sentia incompresa per els que l’envoltaven. A ella no li havia agradat mai estudiar matemàtiques, no en veia la necessitat si no es volia ser empresària ho professora. Ella sempre havia volgut escriure i per això no calien ni diners ni matemàtiques. Tanmateix ningú la llegiria i si algú ho feia seria de passada. Massa escriptors, massa somiatruites que volien canviar el món. El món ja n’estava de canviat, ara era rodó i no pla. D’aquí el problema de l’Àmbar, què el món era rodó i ella era plana.
Encara no tenia molt clar on aniria, sols tenia un bitllet de vaixell per sortir de l’illa. Una illa que, per altra banda, l’engolia i ofegava.
No era una noia d’aigua, ni de muntanya, tampoc de petites ciutats, ni de l’aire silvestre. Potser no és que no ho fos, sinó que l’Àmbar no es trobava bé a cap lloc concret, era solitària però necessitava estar envoltada de gent encara que aquesta fos externa a ella. Necessitava sentir-se estimada i, en canvi, no es permetia estimar a ningú i, necessitava escapar-se de les persones que començaven a sentir apreciació a la seva figura abans que aquestes la poguessin perdonar.
El vaixell anava direcció València així que va decidir pensar en què fer quan arribés allà, es va asseure lluny de tothom però a un lloc estratègic per tenir una bona vista panoràmica del personal i del mar i, va començar a escriure un diari personal dirigit a qui es dirigeixen tots els diaris personals, a ningú i a algú molt concret.
-          Hola Àmbar, te’n recordes de mi?- Va dir una veu femenina.
-          Hola, Zoila. 



jueves, 25 de septiembre de 2014

ExisteS

Las palabras, aun siendo bellas, no logran traspasarlo todo. Hay rincones escondidos y cimas altísimas en dónde ni las letras ni el sonido pretenden despojarse de su significado. Hay galaxias, algunos las han visto, otros solo estudiado, que, ni siquiera gozan de la existencia fonética de nuestro lenguaje.
Son tantos los sueños que no consiguen ser trasmitidos que a veces se acuerda una de que soñar solo nos sirve para creer que pueden dejar de ser solo sueños. Y, otras veces, hasta hacen las palabras, del viento intento, del intento, deseo, del deseo, realidad. Pero de estas últimas ya no nos quedan testigos. Les trataron de locos y también de hacer uso de la magia negra. La brujería, aun hoy, es castigada de múltiples formas. Ya no quedan héroes ni julietas, tampoco nos quedan filósofos ni filosofía, ni ética ni moral, y mucho menos cortesía. De tan poco que nos queda que ni hay lengua ni poesía.
Y sin embargo, existen las letras, la purpurina del corazón, la ruptura de barreras, hacer sonreír al desamor. Existen las palabras, la bella voce y la infidelidad por diversión. Existe la música, la melodía y el soneto, la reencarnación de la poesía. Existe el miedo y el autocontrol, la fugaz victoria de tu beso y un adiós. Existe el relato, un cuento y un final, también el inicio de ésta canción. Existe la derrota, la pérdida y las cicatrices. También existe el amor. Existe el lenguaje, la fuerza y la firmeza de luchar por unos derechos por los que muchos antes ya lucharon y que muchos otros aplastaron. Existen las barreras, es cierto, yo las vi y las veo cada día, algunas son grandes murallas y también son tanques militares, otras, en cambio, son solo fachada del alma, pero aun así, también existe el valor de romperlas, el hacha y el lápiz, las mañanas de amaneceres soleados y el zumo de melocotón.
Cielo, tu solo acuérdate de que entre tanta controversia,  existe mi voz y tú no la oyes, pero créeme, existe mi voz.
Existe mi voz.
Existe mi.
Existe.
Existe
ExisteS





Margalida

viernes, 12 de septiembre de 2014

El arte del pintar

Y vendrán las letras a mis manos, las palabras a mi pensamiento. Y callarán los gritos del silencio, la filosofía barata de la calle veinte dos cerrará sus puertas.
Y tú, eterna viajera, dueña de tus pasos y esclava de tus páginas, encontrarás la belleza, la efímera primero, pero también la eterna, cogerás su vuelo y anhelarás sus besos, volverás tu cabeza para ver un sí quiero. Perderás tu locura y cosecharás lo cuerdo, hasta que los locos regresen a dormir en tu templo.
Andarás descalza, quizás con miedo, pintaras los muros del corazón que el tiempo borró de nuevo, oirás los gritos de algún naufrago que intentó escalar tus huesos, pondrás tapones a las voces del ensueño, construirás un mundo para reír primero.
Morirás de frío por luchar a favor del fuego, caerás mil metros y remontarás quinientos, los quinientos restantes los volarás dentro de un beso y añadirás millones a los metros dejados, los regalarás a los náufragos que escalar no quieren para que, desde su lado, también pinten el muro y, encontraros más tarde con el pincel sangrando y el amor ya pintado.     



Margalida,
Dedicació a “Ama y ensancha el alma”- Extremoduro   

miércoles, 20 de agosto de 2014

Promeses

Et prometo que no tots els dies seran de colors,
et prometo que hi haurà més d’un drac malvat escalant els nostres cervells,
et prometo que no serà fàcil fer l’elecció entre amunt o a baix, a la dreta o a l’esquerra, davant o darrera,
et prometo que no hi haurà rams de flors ni nits d’hivern sense abric,
et prometo que no et podré regalar la lluna, tampoc el sol o les estrelles, però si et regalaré besades, somriures i horabaixes musicals,
et prometo que en un futur llunyà nosaltres també ens apagarem com les espelmes, però la nostra llum brillarà dins els que deixem enrere i entre les arrels d’un ametller,
et prometo que hi haurà èpoques on la distància serà molt llarga, i la calor molt freda però els cors seguiran a prop,
et prometo que no morirem d’un desamor ni passarem anys de Disney, però la nostra rialla serà com la dels contes de fades,
et prometo moltes baralles, algunes de molt grans, i et prometo moltes més reconciliacions, algunes de gegants,
et prometo viatjar lluny, m’és igual si amb la ment però agrairia que també fos amb el físic, et prometo que, si tinc l’oportunitat, et presento Àfrica i la seva olor,
et prometo milers d’escrits, de històries breus, de detalls i de grans enciclopèdies inspirades amb el teu nom,
et prometo un tassó de xocolata, un pastís de poma i una llesca de pa amb tomàtiga de casa,
et prometo els vestits llargs, la corona invisible de princesa i el pintallavis vermell maduixa,
et prometo la foscor, la llum, la boira, la Tramuntana i Llevant, l’orgull de veure’t sota un pi cantant als teus fills,
et prometo gaudir de la bauxa, cap vespres de cafè i granissat de síndria, platges d’estiu i cinemes d’hivern,
et prometo l’abecedari, els malsons d’estudi i la felicitat de la superació,
et prometo la mà a les caigudes, la paret a les accelerades massa prèvies, la finestra per escoltar els canaris i la butxaca màgica del Doraimon,
et prometo l’Atlàntica, l’illa Creta i el Coliseu,
et prometo els llums poc ecològics del Nadal, els dinars familiars i el recital d’alguns escrits importants,
et prometo l’oratge del començament de tardor, la misèria de menjar d’un restaurant car,
l’or dels teus ulls i la lluna amb la pruna dels dotze anys,
et prometo l’orgull, la discòrdia, el perdó, la pau i tot l’amor,
et prometo la llar a les nits de tempesta i el camp a les estrellades,
et prometo els records de l’ahir, el moment de l’ara i les prediccions del demà,
et prometo Roma, Argentina, Rússia, Anglaterra i la nostra preciosa illa mallorquina,
et prometo una dedicació, decimals d’abraçades i molts d’intents per no barallar-me amb les injustícies del món, també et prometo barallar-m’hi el triple si tu m’ajudes,
i, de totes les promeses que et prometo, només n’hi ha una que prometo prometre-la fins que no pugui prometre prometre’t res més:
Et prometo que no puc prometre’t estimar-te, perquè estimar-te no és un pla de vida, sinó l’objectiu d’aquesta.




Margalida,

A na Bàrbara, sa meva germana, perquè és la inspiració de la meva ploma i l’escalfor de la meva llar mental.